Ametralladoras

viernes, 12 de febrero de 2010

Una ametralladora es un arma de fuego automática diseñada para disparar una gran cantidad de balas a partir de un cargador o un cinturón de municiones, que normalmente en un lapso breve y de forma sostenida puede disparar cientos de balas por minuto, debido a su mecanismo de disparo automático, e impactando en un determinado campo de tiro. Las ametralladoras generalmente son pesadas, voluminosas y están montadas sobre un afuste. El uso moderno de esta palabra se refiere a las ametralladoras automáticas, que fueron precedidas por las ametralladoras manuales con algunos detalles automáticos.

Su aparición cambió decisivamente el sistema de combatir, que no había sufrido grandes evoluciones desde la época napoleónica, y junto a la artillería, obligó al uso de trincheras y convirtió la guerra en líneas estáticas desde las que se lanzaban asaltos masivos de infantería contra las líneas enemigas, que normalmente acababan en masacres inútiles.

Como respuesta a la ametralladora aparecieron el carro de combate para asaltar las líneas defendidas por ametralladoras y las primeras soluciones que permiten a la infantería llevar armas automáticas para el asalto, como el subfusil o las primeras ametralladoras ligeras.

Durante la Primera Guerra Mundial, las ametralladoras eran armas pesadas, montadas sobre un trípode o ruedas al estilo de un pequeño cañón. Para resistir las ráfagas continuas sin quedar inoperativas, los cañones iban montados dentro de cilindros que eran llenados con agua para refrigerar el arma.

Las ametralladoras ligeras de la primera guerra y de entreguerras son en apariencia grandes fusiles diseñados para tiro automático como apoyo al pelotón de fusileros tradicional. Armas como la estadounidense BAR (Browning Automatic Rifle) empleada en las dos guerras mundiales o la inglesa Bren, usada en la Segunda Guerra Mundial, entran dentro de esta categoría. Normalmente se alimentan mediante cargadores o tambores de 30 a 100 cartuchos y disponen de un pequeño bípode en el extremo para disparar cómodamente tumbado. El concepto permanece hoy en día, y la mayoría de las ametralladoras actuales de este tipo son fusiles de asalto modificados para dar una mayor duración al cañón, con un bípode y cargadores de más capacidad que los estándares del fusil del que proceden, aunque hay modelos actuales de cinta diseñados expresamente como ametralladoras ligeras, como la FN Minimi belga (utilizada por el ejército estadounidense y muchos países de la OTAN) y la CETME Ameli española.

Antes de la Segunda Guerra Mundial, los alemanes inventaron a su vez la ametralladora polivalente o media. Esta arma puede actuar como una ametralladora de posición normal, al estilo de la Primera Guerra Mundial, montada en un trípode pesado con miras para actuar hasta 1.200 m; o puede ser desmontada, acoplada a un bípode y utilizada en el rol de ametralladora ligera, pero con una potencia muy superior a las concebidas expresamente como tales.

En la Segunda Guerra Mundial, los alemanes emplearon la MG-34 y la MG-42, que es una versión simplificada de la anterior, con la mayor parte de sus piezas en chapa estampada para abaratarla. La MG-42 permanece hasta hoy en día en servicio en la OTAN con la denominación MG-3. Otros modelos son la M-60 estadounidense de la época de Vietnam o la PKM rusa.

En la Segunda Guerra Mundial apareció un tipo de ametralladoras de gran calibre, alcance y capacidad de penetración: las ametralladoras pesadas. Se emplean como antiaéreas o para destruir vehículos con poco blindaje o sin él; son capaces de desmembrar a un soldado, por lo que también se usan como ametralladoras de posición y suelen ser elegidas para montarlas en carros de combate como arma auxiliar, blindados de asalto o helicópteros. Con calibres entre el 0.50 (12,7 mm) y 14,5 mm, muchas tienen casi 3.000 m de alcance y pueden perforar blindajes ligeros.

Un tipo de arma relacionada con las ametralladoras es el cañón automático, de 20 a 30 mm, montado en torretas, blindados de asalto o en helicópteros y cazas. En ocasiones, es accionado mediante una fuente de energía externa y dispone de múltiples cañones al estilo de los antiguos Gatling para soportar el desgaste y calentamiento al que se ve sometida el arma durante su uso. Este tipo de cañón, que emplea proyectiles con núcleo perforante y velocidad de más de 1.000 m/s, consigue perforar blindajes de más entidad y destrozar vehículos con gran facilidad. Por ejemplo, el cañón automático rotativo GAU-8 de 30 mm que emplea el avión cazacarros A-10 Thunderbolt es capaz de perforar el blindaje superior de cualquier carro de combate o de dañarlo gravemente provocando heridas a los ocupantes por la metralla.

A continuación os presentamos un video de demostración de la ametralladora Ametralladora Ligera Mk-48 o M-249 de 7.62x51mm NATO.

video

Ametralladoras

Una ametralladora es un arma de fuego automática diseñada para disparar una gran cantidad de balas a partir de un cargador o un cinturón de municiones, que normalmente en un lapso breve y de forma sostenida puede disparar cientos de balas por minuto, debido a su mecanismo de disparo automático, e impactando en un determinado campo de tiro. Las ametralladoras generalmente son pesadas, voluminosas y están montadas sobre un afuste. El uso moderno de esta palabra se refiere a las ametralladoras automáticas, que fueron precedidas por las ametralladoras manuales con algunos detalles automáticos.

Su aparición cambió decisivamente el sistema de combatir, que no había sufrido grandes evoluciones desde la época napoleónica, y junto a la artillería, obligó al uso de trincheras y convirtió la guerra en líneas estáticas desde las que se lanzaban asaltos masivos de infantería contra las líneas enemigas, que normalmente acababan en masacres inútiles.

Como respuesta a la ametralladora aparecieron el carro de combate para asaltar las líneas defendidas por ametralladoras y las primeras soluciones que permiten a la infantería llevar armas automáticas para el asalto, como el subfusil o las primeras ametralladoras ligeras.

Durante la Primera Guerra Mundial, las ametralladoras eran armas pesadas, montadas sobre un trípode o ruedas al estilo de un pequeño cañón. Para resistir las ráfagas continuas sin quedar inoperativas, los cañones iban montados dentro de cilindros que eran llenados con agua para refrigerar el arma.

Las ametralladoras ligeras de la primera guerra y de entreguerras son en apariencia grandes fusiles diseñados para tiro automático como apoyo al pelotón de fusileros tradicional. Armas como la estadounidense BAR (Browning Automatic Rifle) empleada en las dos guerras mundiales o la inglesa Bren, usada en la Segunda Guerra Mundial, entran dentro de esta categoría. Normalmente se alimentan mediante cargadores o tambores de 30 a 100 cartuchos y disponen de un pequeño bípode en el extremo para disparar cómodamente tumbado. El concepto permanece hoy en día, y la mayoría de las ametralladoras actuales de este tipo son fusiles de asalto modificados para dar una mayor duración al cañón, con un bípode y cargadores de más capacidad que los estándares del fusil del que proceden, aunque hay modelos actuales de cinta diseñados expresamente como ametralladoras ligeras, como la FN Minimi belga (utilizada por el ejército estadounidense y muchos países de la OTAN) y la CETME Ameli española.

Antes de la Segunda Guerra Mundial, los alemanes inventaron a su vez la ametralladora polivalente o media. Esta arma puede actuar como una ametralladora de posición normal, al estilo de la Primera Guerra Mundial, montada en un trípode pesado con miras para actuar hasta 1.200 m; o puede ser desmontada, acoplada a un bípode y utilizada en el rol de ametralladora ligera, pero con una potencia muy superior a las concebidas expresamente como tales.

En la Segunda Guerra Mundial, los alemanes emplearon la MG-34 y la MG-42, que es una versión simplificada de la anterior, con la mayor parte de sus piezas en chapa estampada para abaratarla. La MG-42 permanece hasta hoy en día en servicio en la OTAN con la denominación MG-3. Otros modelos son la M-60 estadounidense de la época de Vietnam o la PKM rusa.

En la Segunda Guerra Mundial apareció un tipo de ametralladoras de gran calibre, alcance y capacidad de penetración: las ametralladoras pesadas. Se emplean como antiaéreas o para destruir vehículos con poco blindaje o sin él; son capaces de desmembrar a un soldado, por lo que también se usan como ametralladoras de posición y suelen ser elegidas para montarlas en carros de combate como arma auxiliar, blindados de asalto o helicópteros. Con calibres entre el 0.50 (12,7 mm) y 14,5 mm, muchas tienen casi 3.000 m de alcance y pueden perforar blindajes ligeros.

Un tipo de arma relacionada con las ametralladoras es el cañón automático, de 20 a 30 mm, montado en torretas, blindados de asalto o en helicópteros y cazas. En ocasiones, es accionado mediante una fuente de energía externa y dispone de múltiples cañones al estilo de los antiguos Gatling para soportar el desgaste y calentamiento al que se ve sometida el arma durante su uso. Este tipo de cañón, que emplea proyectiles con núcleo perforante y velocidad de más de 1.000 m/s, consigue perforar blindajes de más entidad y destrozar vehículos con gran facilidad. Por ejemplo, el cañón automático rotativo GAU-8 de 30 mm que emplea el avión cazacarros A-10 Thunderbolt es capaz de perforar el blindaje superior de cualquier carro de combate o de dañarlo gravemente provocando heridas a los ocupantes por la metralla.

A continuación os presentamos un video de demostración de la ametralladora Ametralladora Ligera Mk-48 o M-249 de 7.62x51mm NATO.

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